Padecimiento que ocasiona ceguera irreversible, principalmente en los estados de Oaxaca y Chiapas.

Oncocercosis
La oncocercosis en México está en vías de eliminarse como problema de salud pública y enfermedad de importancia socioeconómica, debido a un intenso programa de la Secretaría de Salud, lo que ha permitido disminuir los casos de una de las complicaciones más graves como es la ceguera, al pasar de 101 registros en 1995, a 26 en 2007.
La Jefa de Oncocercosis y otras enfermedades transmitidas por véctor del Centro Nacional de Vigilancia Epidemiológica (CENAVECE), Graciela Peña Flores, explicó que es producida por el parásito helmíntico llamado Onchocerca volvulus, y transmitido por el insecto “mosca negra” del género Simulium, que deposita parásitos al interior de la piel y causa daños en la piel y ojos, con lesiones severas e incluso ceguera.
En México sólo existen dos focos de infección: uno en Oaxaca y dos en Chiapas: “Norte o Chamula” y “Sur o Soconusco”, en donde habitan alrededor de 300 mil personas, quienes reciben tratamiento médico gratuito.
Por el avance del programa de oncocercosis en el foco de Oaxaca, en donde se atienden alrededor de 40 mil personas y debido a que ya no se registran casos de ceguera por esta causa, se espera que antes de que termine el año, el Programa para la Eliminación de la Oncocercosis de las Américas recomiende a México suspender el tratamiento en 2009 y continuar sólo con la vigilancia epidemiológica por tres años hasta 2011.
Asimismo, se tiene planeado suspender el tratamiento en 2011 en los dos focos restantes, y se mantendrá una vigilancia epidemiológica durante tres años, de resultar negativa, se prevé que en el año 2014 se declare a México en eliminación de la transmisión de la oncocercosis.
El Programa Mexicano de Eliminación de la Oncocercosis proporciona tratamiento para poblaciones pobres y marginadas, refuerza el sistema de salud actual, con capacidad preventiva, de detección, diagnóstico y tratamiento, desarrolla sistemas de vigilancia basados en la comunidad y permite que las tecnologías más recientes se apliquen en lugares aislados o distantes.
La vigilancia se realiza sobre todo en la población infantil, debido a que los adultos están en tratamiento, el cual incluye la toma de un medicamento llamado Mectizan, durante varios años, hasta que se termina el tiempo de vida del gusano que causa oncocercosis.
El tratamiento no elimina el gusano, pero sí evita que se reproduzca y cause daño al organismo. En los países donde existe este padecimiento se administra una sola dosis anual para reducir el nivel de microfilarias en la piel a casi cero después de un mes; sin embargo, en México se dan dos dosis para avanzar de forma más acelerada en la eliminación del padecimiento.
Una sola dosis anual mantiene bajos los niveles de microfilarias hasta por 12 meses y las elimina del ojo, tiene un efecto tóxico directo sobre los gusanos y es bien tolerado por pacientes altamente infectados. Al mismo tiempo, se ofrecen pláticas preventivas a los habitantes de las zonas endémicas y se practican cirugías para retirar los nódulos de la oncocercosis, que son bolitas en el cuerpo que es el criadero del gusano que provoca la ceguera.
Juan I. Arredondo Jiménez, Director del Programa de Enfermedades Transmitidas por Vector del CENAVECE, agregó que la oncocercosis existe en 37 países, de los cuales seis son latinoamericanos: México, Guatemala, Colombia, Venezuela, Brasil y Ecuador.